ASPECTOS GENERALES
Los viveros forestales constituyen el primer paso en cualquier
programa de repoblación forestal. Se definen como sitios destinados
a la producción de plantas forestales, en donde se les
proporciona todos los cuidados requeridos para ser trasladadas
al terreno definitivo de plantación.
Las necesidades de viveros en programas de forestación se
deben básicamente a que en el vivero la inversión económica es
mínima en lo referente a preparación del sitio, fertilización y
mantenimiento; además el viverista puede tener un mejor control
durante el tiempo de la producción de plantas.
Tradicionalmente los viveros forestales, de acuerdo con la permanencia
y magnitud, se clasifican en viveros permanentes y
viveros temporales.
Viveros permanentes: llamados también Fijos, son aquellos que
producen grandes cantidades de plantas todos los años. Requieren
de infraestructura formal (almacenes, invernaderos, etc.)
bastante sólida.
Viveros temporales: llamados también volantes, son viveros
pequeños que se establecen en el mismo lugar a realizar la plantación,
por una temporada.
Otra clasificación de viveros forestales es la basada en la Intencionadamente de la Producción, siendo los principales tipos:
Viveros forestales de investigación: forman parte de un experimento,
o bien su producción se destina a ensayos.
Viveros forestales de producción específica: abastecen programas
o proyectos concretos.
Viveros forestales de interés social: incluyen una amplia gama
de viveros, que involucran tanto fines de producción como de
desarrollo social, tales como: viveros comunales, viveros familiares,
viveros escolares, etcétera.
SELECCIÓN DEL SITIO
Es importante para construir viveros forestales, por los componentes
de agrupaciones agrarias, planificar conjuntamente entre
los agricultores y técnicos todo lo relacionado con actividades
forestales.
Los factores a considerar al momento de establecer un vivero
forestal son:
1. Localización y accesibilidad del terreno: un vivero debe
localizarse en un sitio que sea lo más representativo posible de las
condiciones del clima y suelo del lugar donde deseamos repoblar.
EI lugar debe ser soleado y con buena orientación a la salida del
sol, para así disminuir el efecto de la sombra en el crecimiento de
las plantas.
Los mejores sitios para la ubicación del vivero son los que
cuentan con una ligera pendiente de no más del 5%, lo cual
permitirá la salida fácil del exceso de las aguas de lluvia.
El sitio seleccionado debe ser de acceso fácil, es decir, que no se
dificulte el transporte de todas las plantas en el momento de
trasladarlas al campo de cultivo.
Es necesario que el vivero se sitúe cerca de la casa de uno de los
participantes responsables, en caso de viveros de agrupaciones
agrarias, para así poder controlar problemas de robo de plantas y
daños causados por animales sueltos.
2. Tipo de suelo: para el vivero se busca un sitio con buena
tierra. Se deben evitar suelos arenosos porque no retienen el agua
ni los fertilizantes. También se deben evitar suelos muy arcillosos
por ser compactos y porque no permiten la penetración del agua.
Si el suelo del sitio no es bueno, se debe considerar la localización
de fuentes de tierra negra y arena no muy lejos del sitio para
así hacer más fácil la preparación de semilleros y la mezcla de
suelo para el llenado de bolsas.
3. Agua: éste es uno de los factores más importantes. Se debe
buscar un lugar donde haya agua cerca o donde se pueda hacer Llegar por medio de mangueras o canales.
4. Sombra: la sombra de árboles grandes perjudica el crecimiento
de las plantas. Si hay muchos árboles en el lugar donde se
desea colocar el vivero, es necesario podar o quitar algunos para
que haya un poco de sombra, pero no demasiada.
5 Cercado: para evitar daños de animales sueltos y personas
ajenas a la actividad de re forestación, es indispensable cercar
bien el vivero.
DISEÑO DEL VIVERO
Después de escoger el sitio para el vivero, se debe pensar en
dónde colocar las diferentes partes del mismo. Lo más importante
es dar suficiente espacio para trabajar y pasar por el vivero sin
lastimar las plantas. Para el diseño del vivero se debe tener en
cuenta la cantidad de plantas necesarias, el tipo de plántulas y el
tiempo de producción de cada tipo de planta.
Las áreas que se deben considerar son las siguientes:
-Área de tablares donde se colocan las bolsas llenas.
- Área para semilleros (cajas germinadoras o semilleros en
tablares).
- Área de propagación de plantas a raíz desnuda, estacas, etc.
- Área para colocación de material que servirá en el vivero:
broza, estiércol, arena, tierra negra, varillas u otros materiales.
- Área para la realización del camino para transportar materiales.
- Calles: en el diseño deben contemplarse las calles necesarias
para un mejor acceso a las áreas de trabajo y una entrada principal
para el acarreo de las plantas.
- Áreas de sombra: en algunas zonas calurosas será necesario
construir un área de sombra para proteger plantas recién nacidas
y/o plántulas recién trasplantadas a bolsas.
- Área de almacén: en un vivero más grande se puede contemplar
la construcción de un barracón para almacenar herramientas, agro químicos y otros materiales.
MANEJO Y MANTENIMIENTO DEL VIVERO
La producción de plantas en vivero tiene como función obtener
plántulas de calidad superior, es decir, de tamaño adecuado libre de plagas y enfermedades, para asegurar
el éxito de la reforestación, para lo cual resulta necesario que la
persona encargada de dirigir la actividad del vivero conozca y
aplique las principales etapas y técnicas, siendo las siguientes:
Selección de la especie
Debemos reproducir especies que provengan del mismo lugar y
del mismo tipo de suelo. Entre los factores a tener en cuenta para
elegir la especie de planta en el vivero están:
- Preferencia de los agricultores.
- Experiencia con la especie.
- Requerimiento de clima y suelo.
- Ubicación de fuentes de semilla (árboles semilleros).
• Período de producción.
• Epoca de recolección y almacenamiento.
- Problemas de plagas y enfermedades con las especies.
Semillas forestales
Recolección y selección
Para que los viveros de las agrupaciones de explotaciones agrarias
sean suficientes en semillas forestales es preciso enseñar
a los miembros cuándo y cómo recolectar sus propias semillas.
La selección y preparación de buenas semillas es la base para
producir buenas plantas; ésta se logra básicamente realizando los
pasos siguientes:
a) Seleccionar buenos árboles para semilla, que sean sanos,
de buen crecimiento, rectos, de buena forma, que den buenos
frutos.
b) No se deben dañar los árboles al cortar las semillas, deben
usarse tijeras, cuchillos, sierras o machetes. Nunca deben desgajarse
las ramitas, sino cortarlas.
c) Transportar los frutos, vaina o conos en costales o canastos,
y poner etiquetas que digan: especie, sitio de recolección,
fecha.
d) A continuación poner las semillas sobre costales, suelos,
periódicos, canastos, mantos, dándole vueltas varias veces al día.
En semillas grandes se pueden usar canastos, para secar.
d) Si se van a obtener semillas de frutos carnosos, habrá que
dejarlos que sobre maduren a la sombra y quitarle la miel a las
semillas lavándolas varias veces en agua para no atraer insectos,
y finalmente secarlas.
f)Cuando las semillas estén secas, selecciónense, eliminando
semillas picadas, partidas, hinchadas, vanas y sin color, identificándolas
con etiquetas, evitando que las ratas e insectos las dañen.
Las semillas muy finas sólo se limpian de basura, por ser
muy difícil seleccionarlas.
Las semillas de regular tamaño se pueden seleccionar poniéndolas
24 horas en agua a temperatura ambiente. Las que flotan se
eliminarán.







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